Skip to content

Los últimos minutos “basura” del PSOE-PAR

30/12/2010

2010 ha sido el año de la crisis por excelencia: financiera, económica, social, política, y crisis del propio modelo de organización del Estado. De hecho, con excusa de la crisis estamos asistiendo al mayor ataque al Estado de las Autonomías hasta el día de hoy, y a un retroceso sin precedentes en derechos sociales y laborales. Todo ello, ante la pasividad total de la coalición PSOEPAR, que hace mucho que perdió la ilusión y las ganas de trabajar en serio por Aragón.

Entre unas cosas y otras, están en cuestión todos los pilares del Estado de Bienestar y de nuestra democracia, desde el diálogo social, organizaciones sindicales o políticas, las propias instituciones… Se está cuestionando hasta que los poderes públicos se responsabilicen de la gestión de los servicios públicos, y han salido a la luz las intenciones del copago sanitario, los recortes para atender la dependencia, y la privatización progresiva de servicios mediante una fórmula eufemística de gran actualidad: la colaboración público-privada.

No hay debate profundo, pero hay amagos claros que apuntan hacia un modelo en el que los poderes públicos aspiran más a repartir el dinero de todos según les conviene que a garantizar los derechos de la ciudadanía en términos de equidad, igualdad y justicia social. Y eso es un profundo retroceso democrático.

A estas alturas, todo el mundo tenemos claro que quienes no han provocado la crisis se están viendo abrumados con la responsabilidad que se les echa encima para hacerle frente con más y mayores sacrificios. 

La sociedad ya no tiene ni capacidad de reacción, porque los recortes contundentes de salarios en el sector público (y en el privado), el empeoramiento en las condiciones laborales, las dificultades para encontrar empleo y la facilidad con la que se pierde, así como la congelación de pensiones y subidas de IVA y precios en productos de primera necesidad, han conseguido paralizar cualquier conato de reacción.

Hoy es posible hacer lo que nunca se habría atrevido nadie a hacer hace no demasiado tiempo. Se ha rebasado un límite difícil de recuperar y se ha impuesto una especie de indignación resignada que está agrandando la brecha entre la sociedad y los responsables políticos.

Me parece muy grave que la gente haya perdido la confianza en los poderes públicos y en las institucione, que se anuncien demasiadas abstenciones y votos en blanco para las próximas elecciones, o que estén surgiendo alternativas realmente frikis que, más que opciones, son toda una burla al sistema democrático.

Pero las políticas actuales están supeditadas a los intereses de los mercados y de las grandes entidades financieras, no a los intereses de los ciudadanos y ciudadanas, y eso es muy evidente, y eso está teniendo y tendrá un coste importante en desmovilización social y ciudadana.

Sin embargo, la gente debe saber que las respuestas no están en la derecha, que haría lo mismo y mucho más de lo que está haciendo en estos momentos el PSOE, y no hace falta irse muy lejos para comprobarlo en el estado español. Aunque, el PSOE se lo está poniendo tan fácil al PP, que me imagino a los correligionarios de Rajoy frotándose las manos ante las medidas populistas (en ocasiones) y contradictorias (casi siempre), y con un marcado carácter neoliberal en los últimos tiempos, de Zapatero, que les está haciendo al PP todo el trabajo sucio que ellos mismos habrían emprendido.

En Aragón, las cosas no pintan mejor, porque aquí, encima, carecemos de gobierno. El presidente, Marcelino Iglesias, empezó a irse de la realidad aragonesa en 2008, con el anuncio de que no volvería a presentarse como candidato en las elecciones de 2011, y acabó de irse del todo cuando decidió que necesitaba nuevos aires y asumió la secretaría de organización de su partido. 

Y hay poco que hacer con un presidente ausente, que sólo interviene en las Cortes una vez al mes -y por obligación-, que ha limitado su actividad a estrechar manos y a dejarse ver en actos e inauguraciones… y con un vicepresidente buscándose la vida  para 2011, escenificando posibles acuerdos con el PP, haciendo oposición puntual e interesada al socio socialista, y con fuertes tensiones en su partido, el PAR.

Lo malo es el desgobierno, la falta de iniciativa, la negación de los problemas y la actuación como reacción a los acontecimientos. Aragón lleva ya demasiado tiempo sin dirección y perdiendo peso por culpa de unos socios que no se quieren complicar la vida y que, por tanto, no han tenido ni tienen ninguna intención de librar batallas por nuestro País. Ni siquiera se molestaron cuando conocimos la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Autonomía catalán, en el que se da el visto bueno para que Cataluña se apropie de los fondos comunes del Archivo de la Corona de Aragón y para que gestione y se exceda en sus competencias hidraúlicas, por encima de las que nos corresponde.

Este Gobierno, que hace de su capa un sayo, enrocado en sus planteamientos y aplicando el rodillo cada vez que puede, como sucedió ayer con los Presupuestos para 2011, ha protagonizado uno de los periodos más perdidos de los últimos tiempos, y ni siquiera ha trabajado para desatascar temas que llevamos arrastrando años y años. Ya, mejor no recordar ni la histórica reivindicación de la reapertura del Canfranc.

No han sabido ni saben enfrentarse a las dificultades, y ante lo complicado, optan por aparcarlo o utilizan el simulacro, haciendo como que hacen, pero sin hacer nada: se van sin haber traído a las Cortes un Proyecto de Ley de Polícía Local (anunciada en las 3 legislaturas), ni el de la Ley de Capitalidad, ni el de la Ley de las Montañas, no han constituido la última comarca… pero, eso sí, son expertos en echarle el marrón a las Cortes, que han convertido en un apéndice del propio Gobierno de Aragón.

Aragón ha tenido la mala suerte de carecer de un gobierno que defienda sus intereses generales, en contra de lo que sucede en el resto del Estado, y ha perdido demasiadas oportunidades por su culpa. Ha hipotecado su futuro con decisiones que van a marcarnos durante muchos años, como la aceptación de un pago insuficiente y mal negociado de la deuda tributaria, o el del modelo de financiación autonómica que beneficia a Andalucía y a Cataluña en detrimento de Aragón.

Ojalá que la ciudadanía opte mayoritariamente en 2011 por traernos aire fresco, porque Aragón lo merece, y lo necesita. CHA seguirá trabajando día a día, como siempre, para conseguir la máxima confianza de quienes confían en las posibilidades de nuestro País y de sus gentes, y aspiran a lograr un Aragón más justo, más solidario y que pinte realmente algo en el conjunto del Estado. ¡Recuperemos la ilusión!

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: