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Las contradicciones del Gobierno sobre nuestro patrimonio que no vuelve

05/11/2010

Ayer tenía que haber comparecido el presidente Iglesias para explicar por qué se nos oculta información de forma sistemática cada vez que la reclamamos (aclaro que estamos en nuestro derecho de pedirla y el Gobierno en su obligación de darla) sobre las gestiones de su Gobierno en relación con todo el patrimonio cultural aragonés que tenemos fuera de Aragón y que no acaban de devolvernos.

Pero, una vez más, Iglesias le pasó el tema a otro, en este caso a la consejera Mª Victoria Broto, que no respondió ni a una sola de nuestras preguntas. Eso sí, palabras, todas las del mundo, y apoyos de boquilla, también. Pero en la práctica es una pena comprobar cómo los temas se alargan hasta el infinito por culpa, en buena medida, de la inacción y de la dejadez del propio Gobierno.

El próximo domingo 7, hay convocada una concentración que respalda CHA, a las 12 de la mañana, en la plaza del Pilar de Zaragoza, para reclamar el regreso del patrimonio cultural que tenemos fuera de Aragón. Más que el regreso, lo que se reclama en muchos de los casos es su devolución, porque está en manos de quien no tiene que estar. Ni más ni menos. Como el Gobierno PSOE-PAR ha sido incapaz de concienciar a la sociedad aragonesa de la pérdida que supone el no contar con este patrimonio, o tal vez porque nunca se han tomado en serio el tema, la convocatoria parte de la sociedad civil y, en concreto, de tres alcaldes que sí que están concienciados y empleados en una larga pelea para que sus pueblos recuperen lo que perdieron: Berbegal, Peralta de Alcofea y Villanueva de SiJena.

El futuro de nuestras comarcas depende también de la recuperación de este patrimonio, porque permitiría nuevos enfoques culturales y turísticos y permitiría un desarrollo de áreas diversas. En el preámbulo de nuestra Ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio cultural aragonés, se explica que el patrimonio constituye en su conjunto uno de los testimonios fundamentales de la trayectoria histórica de la nacionalidad aragonesa, sobre el cual se configuran los signos de identidad que definen en última instancia la idiosincrasia del pueblo aragonés y que se convierten en su más relevante prueba o valor diferencial. Una parte de ese patrimonio cultural está fuera de Aragón, y el artículo 7 explicita que los poderes públicos deben trabajar para su retorno.

En los últimos tiempos se habla, sobre todo, de las piezas artísticas de las parroquias de la diócesis Barbastro-Monzón, y uno de los cien puntos del propio acuerdo de gobierno PSOE-PAR es el apoyo a las reclamaciones del Obispo (perdón por el inciso, pero ¡ya les vale que “apoyar” y nada más que “apoyar” sea uno de esos 100 puntos!). Este Gobierno no se atreve a más, está claro, con la excusa de mal pagador de que el conflicto es religioso y, por tanto, no les compete. Pero saben que no es cierto. Por un lado, el patrimonio con valor reconocido es patrimonio, sea de quien sea, pero además hay una vertiente civil y política innegable.

El 18 de mayo de 1999, la Generalitat catalana acordó constituir el Consorcio del Museo de Lleida, Diocesano y Comarcal, para el que el Obispado de Lleida (que tenía las obras aragonesas) aportara todos los bienes de su antiguo Museo Diocesano, incluidos las que no eran suyos. Reconozco que el Consorcio fue (y sigue siendo) una estrategia estupenda que se sacaron de la manga para blindar la salida de las piezas aragonesas y en la que están metidos hasta el cuello la Generalitat, el Ayuntamiento de Lleida, la Diputación de Lleida, el Consejo Comarcal y el propio Obispado de Lleida (que ante la llegada del Papa ha salido ante la opinión pública como si no tuviera nada que ver).

Dos días después, la Generalitat publicó una resolución para incluir toda la colección del nuevo Museo en el Catálogo del Patrimonio Cultural Catalán, jugando con la unidad de colección y, por tanto, bloqueando la salida de los bienes aragoneses. El Gobierno de Aragón tenía que haber recurrido estos acuerdos, pero no lo hizo. ¿Por qué? Misterio, y la clave la tendrán quienes gobernaban entonces, PP y “curiosamente” el PAR. Pero cuando ese gobierno es sustituido poco después por el PSOE y “curiosamente” el PAR, tampoco mueven ficha…

El 5 de abril de 2006, otra resolución del gobierno catalán (conocida como Resolución Mieras, puesto que entonces la responsable de cultura era Caterina Mieras) estableció unas condiciones inaceptables para autorizar la devolución de piezas aragonesas incluidas en la colección del Museo, condiciones basadas en la dualidad de sedes y la gestión conjunta. Pues bien, el Gobierno PSOE-PAR  no sólo no la recurrió -como tenía que haber hecho- sino que le dió inicialmente el visto bueno. Otra ocasión perdida.

Cuando se revisa la historia, se ve que el Gobierno de Aragón ha perdido muchas ocasiones para hacer posible el regreso de nuestro patrimonio, y ha incurrido en demasiadas contradicciones que reflejan la ausencia de una estrategia clara y decidida. Por ejemplo, firmaron un acuerdo de colaboración con el Obispado de Barbastro-Monzón en marzo de 2006, por el que se comprometían, entre otras cosas, a participar en la inauguración del Museo de Lleida. Y llegado el momento, la inauguración les pareció que era ¡”una provocación”!

También en esos primeros meses de 2006 el Gobierno estuvo a punto de firmar con la Generalitat un acuerdo de cogestión de las obras negociado en secreto sobre el que finalmente tuvieron que echarse atrás porque todos salimos diciendo, el Obispo de Barbastro-Monzón incluido, que primero tenían que volver los bienes, y luego se hablaría de cualquier otra cosa.

Hay demasiadas incoherencias en la gestión del gobierno de Iglesias, desde luego, que sale, día sí y día también, lamentándose de no conseguir unidad de acción. ¿”Unidad de acción”? Bla, bla, bla. PSOE y PAR votan sistemáticamente en contra de nuestras propuestas en las Cortes para encontrar una cierta unidad de acción en Aragón, porque sí. Propuestas para proteger al máximo las piezas aragonesas, para impulsar la vía política y diplomática, para buscar el compromiso del Gobierno central… ¿De qué sirven luego esos breves e inofensivos accesos de indignación? Rascas un poco, y no hay nada detrás, más que pura pose ante la incapacidad de acción de un gobierno que lo mismo dice lo uno que lo contrario.

El Gobierno PSOE-PAR ha pasado de aceptar acuerdos políticos que nos perjudican (como el de 2006) a anunciar casi la tercera guerra mundial, como cuando decía que iba a presentar querellas penales.  O como cuando Iglesias pidió el respaldo de las Cortes para salir de la Eurorregión si no volvían los bienes y ahora se niega a dar marcha atrás, con independencia del perjuicio que estar fuera nos ocasiona. Es decir, que nos cortan un pie y nosotros nos rematamos el otro… Genial, vaya.

Pero, ¿se ha salido Marcelino Iglesias de su partido, el PSOE, socio mayoritario del gobierno catalán y partido que gobierna en el Estado sin ninguna intención de mover el Concordato con el vaticano? No sólo no se ha salido, sino que además acepta ser su secretario de Organización. Total, si se tiene que quemar algo, mejor que se quemen las naves aragonesas que las socialistas. Infumable.

Pero hay otras obras artísticas además de las de la diócesis Barbastro-Monzón, que están mereciendo muchos menos titulares, y que no tienen cabida en el acuerdo de gobierno PSOE-PAR para esta legislatura, como las que reclaman Berbegal, Peralta de Alcofea o Villanueva de Sijena.

¿Qué pasa con Sijena, por cierto? Una vez pasado el vergonzoso episodio de las monjas muertas, seguimos sin tener las claves de por qué no vuelven a su lugar de origen. Sigue habiendo un conflicto positivo de competencia en el Tribunal Constitucional planteado por la Generalitat contra Aragón desde hace 12 años sobre las 96 piezas que vendieron las propietarias a la Generalitat sin que el Gobierno de Aragón hubiera podido ejercer su derecho de tanteo.

¿De qué sirve que el PSOE gobierne en Madrid, en Cataluña y en Aragón si no se pueden poner de acuerdo entre ellos mismos? ¿Qué pasa con los bienes que están en depósito en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC)? ¿Ha reclamado el Gobierno de Aragón los frescos de la sala capitular de Sijena que están allí en un lugar preferente? NO. ¿Por qué no insta formalmente a propietarias -Orden de San Juan de Jerusalén- a levantar el depósito de las obras que permanecen en el MNAC, en vez de limitarse a expresales “su deseo” de que lo hagan?

¿Qué gestiones han hecho para recuperar el patrimonio cultural que expoliaron, vendieron indebidamente, o simplemente salió de muchas otras localidades aragonesas, como Bierge, Sariñena, Binéfar, Graus, Lanaja, Riglos, Longares, Tamarite de Litera, distintos municipios de las Cinco Villas, etc.? Andan repartidas por ahí, como el propio Vidal Mayor, cuna del derecho foral aragonés, expuesto en el Museo Paul Getty de Santa Mónica en California.

Llevamos años exigiendo al Gobierno de Aragón que haga algo de verdad, que sensibilice a la ciudadanía aragonesa sobre el valor de ese patrimonio emigrado y que intente su recuperación, que haga algo más que encargar informes cuando no sabe por donde tirar, para “ver qué paso pueden dar”, como explican, aunque en realidad quieren decir “para ver cómo escapar de toma decisiones”.

Luego, ni siquiera atienden a esos informes. En un informe de noviembre de 2007, sus servicios jurídicos les desaconsejaban iniciar la vía contenciosa-administrativa (en sintonía con los argumentos con los que pretendían callarnos), pero este verano presentaron un recurso contencioso-administrativo contra las decisiones y actuaciones del Consorcio del Museo de Lérida. ¿En qué quedamos?

El informe recomendaba iniciar vía del exequatur para convalidar la resolución vaticana que establece que la propiedad es de las parroquias aragonesas, y han tardado más de un año y medio en acordarlo con el Obispado de Barbastro-Monzón. ¿Por qué perder ni un minuto? Imposible saberlo, porque ayer Broto no dijo ni mu. Y no sólo eso: cuando el juez desestimó el exequtur hace unos meses, el presidente de Aragón y la consejera Broto expresaron su satisfacción. ¿Satisfacción? Entonces, ¿por qué iniciaron esa vía? Para colmo, dos días después recurrieron la decisión del juez… pese a su “satisfacción”. Insisto: infumable.

Lo mismo justifican su inacción porque dicen que necesitan poderes de las diócesis, que actúan sin poderes cuando quieren. Es decir: nos engañan, nos ocultan información (llevamos más de año y medio esperando una copia de la demanda civil presentada por el Gobierno de Aragón sobre el exequátur y seguimos sin conocer los argumentos esgrimidos).

La Ley de patrimonio cultural aragonés establece la existencia de una comisión mixta Comunidad Autónoma-Diócesis. Preguntamos a la consejera Broto sobre su trabajo y nos responde el 23 febrero de 2010 que la Ley no obliga a las comunidades religiosas a someter sus decisiones a la comisión mixta, y reconoce que no ha habido reuniones en esta legislatura. Entonces, ¿para qué sirve?

Se constituyó una Comisión de seguimiento entre el Obispado de Barbastro-Monzón y la DGA sobre el conflicto de los bienes, preguntamos y en diciembre de 2007 la entonces consejera de Cultura Eva Almunia nos responde que sólo ha habido conversaciones informales sin acta… ¿Desde cuándo las negociaciones oficiales se resuelven con conversaciones informales sin levantamiento de acta.

Este Gobierno de Marcelino Iglesias sólo se ha atrevido a enviar cartas, pero ni una sola acción política efectiva, ni una reunión pública con la Generalitat. Sólo cartas y acuerdos secretos de los que nos enteramos por medios comunicación.

Llevamos años empujando GA para que intente recuperar el patrimonio cultural que tenemos fuera de Aragón y viendo cómo rechazan nuestras propuestas. Los socios PSOE-PAR no quieren contar con la colaboración del resto de las fuerzas políticas y nos ha faltado un Gobierno fuerte que defienda nuestros intereses, a la altura de las circunstancias. Entiendo que no sólo por reclamar se va a garantizar el regreso de las obras, pero este Gobierno ni siquiera ha sido capaz de plantar cara ante nadie (y menos ante sus compañeros socialistas).

Les ha faltado (y les falta) estima por lo propio, dignidad, y voluntad política para valorar nuestro patrimonio cultural incluso cuando la ciudadanía lo ve como un oprobio. Pero es cierto que PSOE y PAR obtuvieron los votos necesarios para montar la sociedad que les interesaba a unos y a otros, así que la propia ciudadanía tiene en sus manos que en mayo de 2011 repitan acuerdo. Iglesias ha augurado mucho tiempo de entendimiento con el PAR, y Eva Almunia ha dicho que está abierta a todo, así que existe la posibilidad de que todo siga igual durante mucho tiempo más si las urnas no lo impiden.

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