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Labordeta, Doctor Honoris Causa por la Universidad de Zaragoza

23/03/2010

Hoy, 23 de marzo,  es un día señalado para José Antonio Labordeta y para la Universidad de Zaragoza, que lo va a investir dentro de una hora Doctor Honoris Causa.

Dicen que Aragón es una tierra dura para esto de las alabanzas y los agradecimientos y que por aquí no acostumbramos a reconocer la valía de nuestros paisanos. Se dice incluso que sólo el reconocimiento externo puede llegar a cambiar este desapego. Y no siempre; ya sabemos cuánto le tardó en llegar al ahora genial Luis Buñuel.

Dicen también, y la experiencia lo demuestra, que resulta relativamente fácil reconocer los méritos de quienes están lejos, de aquellas personas a las que sólo conocemos a través de su currículum, que admiramos desde la lejanía tranquilizadora y con las que probablemente no nos cruzaremos nunca en nuestra vida.

Pero también dicen que los premios no sólo honran a quienes los reciben, sino que engrandecen especialmente a quienes los conceden. Y por eso mismo, la concesión a Labordeta del máximo reconocimiento que nuestra universidad pública aragonesa puede otorgar supone, en primer lugar, un mérito especial en su trayectoria vital, que viene a coronar una estela de abundantes y merecidos reconocimientos: fundador de Andalán, Miembro del Comité de Honor de Rolde de Estudios Aragoneses y del Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio, Premio Lanuza de las Cortes de Aragón, Medalla de Santa Isabel de Portugal, Medalla de Oro de la Ciudad de Zaragoza, Premio Nacional de las Artes y, más recientemente, Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

Como el propio José Antonio ha dicho en más de una ocasión, posee muchos más reconocimientos de los que podía imaginar cuando irrumpió en el panorama aragonés de la dictadura para “cantar i no callar”.

También por la misma razón, tomar esta decisión representa para la Universidad la valentía del compromiso, la identificación con unos valores, la decisión de estar presente en la sociedad aragonesa marcando unas pautas que tienen que ver no sólo con la investigación y la docencia dentro de las aulas, sino con el compromiso público, con el liderazgo social, con la autoridad ciudadana y con el reconocimiento de todo ello en el sentido más etimológico del término.

No es fácil tener una significación política y alcanzar un reconocimiento social generalizado. Para bien o para mal, las ideas políticas marcan, en ocasiones están contaminadas por prácticas poco dignas y, muchas veces, sencillamente incomodan. De ahí que esta decisión sea asimismo importante para toda la sociedad aragonesa, porque contribuye a dignificar la política en una época y en un momento en el que es absolutamente necesario defender la honestidad ética e intelectual.

El reconocimiento a José Antonio Labordeta tiene un valor especial para quienes le conocemos, para quienes hemos vivido a su lado momentos alegres y momentos tristes, para quienes hemos compartido con él las ilusiones de un Aragón con horizontes de dignidad y de superación. Lo tiene para muchas gentes de CHA que hemos recorrido kilómetros y paisajes geográficos y espirituales de nuestro extenso y variado país.

Y Labordeta es un referente social dentro y fuera de Aragón. No sólo lo fue en nuestra juventud, en tiempos de opresión política y ahogamiento social, sino que ha sido capaz de seguir cantando hasta hoy albadas guerreras en nombre de la dignidad de Aragón. Gracias a él, todas y cada una de las comarcas aragonesas existieron durante los 8 años que estuvo como Diputado de CHA en el Congreso de los Diputados. Gracias a él, se habló de los problemas y de las reivindicaciones aragonesas, de nuestras posibilidades y de nuestro futuro, desbrozando un camino que no deberíamos permitir que volviera a desdibujarse.

Por eso quiero, en nombre de todas las personas a las que represento, mostrar públicamente nuestra gratitud por su esfuerzo e iniciativa a quienes han impulsado este reconocimiento, y enviar un sincero agradecimiento a la Universidad de Zaragoza por haber otorgado esta concesión.

Para ti, Labordeta, compañero, como siempre, el más entrañable de los abrazos.

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2 comentarios leave one →
  1. alicia permalink
    24/03/2010 11:30 am

    Hola Nieves soy Alicia Musulén, hermana de Josefina solo decirte que ahora mismo estoy con el pañuelo en la mano y con los ojos llenos de lágrimas, gracias José Antonio y a ti Nieves por tu bello artículo, desde Madrid mil gracias.

    • 26/03/2010 1:35 am

      Muchas gracias a ti, Alicia. Creo que no hay un aragonés tan conocido, reconocido y apreciado en estos momentos, dentro y fuera de Aragón, como José Antonio, y es justo reconocerlo.

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