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La Muela: la Marbella aragonesa

23/07/2009

La situación generada tras la puesta en libertad bajo fianza de Mª Victoria Pinilla, y conocerse su intención de reincorporarse a su puesto de alcaldesa de La Muela, es gravísima e incomprensible para toda la ciudadanía aragonesa, entre la que me incluyo.

¿Cómo es posible que una persona imputada por delitos de corrupción pueda volver a ocupar el cargo público desde el que supuestamente cometió dichos delitos? Que la Ley lo permita no significa que sea admisible desde el punto de vista social y político.

La salud democrática exige que Pinilla deje de ser alcaldesa cuanto antes. Y esto solo puede ocurrir si dimite, si los concejales que la apoyan secundan una moción de censura o si se disuelve el Ayuntamiento. Las dos primeras soluciones parecen harto difíciles, pero no la tercera, a pesar de las resistencias del Gobierno de Aragón y de los partidos que lo componen, PSOE y PAR, que están demostrando una tibieza inadmisible en todo este asunto, haciendo como que no va con ellos.

Marcelino Iglesias ya se ha negado una y otra vez a comparecer en sede parlamentaria para explicar las responsabilidades de cargos de su Gobierno y de la Administración aragonesa en las autorizaciones que han permitido actuaciones irregulares en La Muela. ¿Por qué se niega ahora a asumir la responsabilidad de hacer lo que está en su mano para resolver la vergonzosa situación en la que se encuentra el municipio?

Si fue posible en 2006, y con gobierno socialista en la Junta de Andalucía, disolver el Ayuntamiento de Marbella, también lo es en La Muela, donde las circunstancias son prácticamente idénticas.

Estamos ante el “supuesto de gestión gravemente dañosa para los intereses generales” que exige la Ley de Bases del Régimen Local para poder disolver un ayuntamiento. Hay, además, una contravención sistemática de la legalidad por la actual Corporación, una situación procesal de diversos cargos municipales imputados y un cúmulo y reiteración de los presuntos delitos cometidos (cohecho, tráfico de influencias, delitos urbanísticos…) que provocan escándalo y alarma sociales, descrédito de la democracia municipal y desconfianza de la ciudadanía hacia las instituciones democráticas. Éstas son, literalmente, las justificaciones en que se basó el Real Decreto 421/2006 para disolver el Ayuntamiento de Marbella.

El Gobierno de Aragón no debería tardar ni un minuto más en pedir al Consejo de Ministros la disolución del Ayuntamiento de La Muela. CHA va a registrar en las Cortes una iniciativa parlamentaria instando al Gobierno a dirigirse al Gobierno central con ese objetivo. Es nuestra obligación ética y política hacerlo, y exigirlo, porque el de La Muela es un penoso ejemplo de una manera de entender y practicar la actividad política que no admite excusas ni medias tintas.

Quien flaquee en la defensa de la honradez y la honestidad en la gestión de lo público, que tiene su propio código más allá del penal, está haciendo un flaco favor a nuestro sistema democrático y a la lucha contra la corrupción, que no debería depender del signo político de los encausados.

(Artículo de opinión publicado en Heraldo de Aragón el jueves 23/7/2009)

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2 comentarios leave one →
  1. 23/07/2009 3:41 pm

    Hola Nieves.

    Desde luego que es una auténtica vergüenza lo que está pasando en La Muela en todos los sentidos. Es una sensación de impotencia ver como las administraciones te dejan de lado y se olvidan de ti. El martes (el día de la puesta en libertad de la Alcaldesa) por la noche, sus allegados estuvieron increpando a la gente, con piropos como “Chunteros de mierda”, “HP”… Pero según la COJA no hay alarma social ni nada parecido. Como tampoco pasa nada porque no haya habido un Pleno Ordinario desde el mes de noviembre, que se vayan a perder los 700.000 euros que le correspondían a La Muela del Plan E, que la residencia de ancianos tenga que abastecerse del banco de alimentos, o que se deban más de 800.000 euros a los proveedores, entre otras muchas cosas.

    Solamente nos queda dar las gracias a Marcelino, por todo lo que está haciendo por mi pueblo (ironía).

    Abrazos

    Adrián

    • 05/08/2009 9:37 am

      Ánimo, Adrián. A veces resulta muy complicado comprender las reacciones de la gente, pero hay que entender que la cuando alguien es (o se siente) beneficiado por las actuaciones de un cargo público, por muchos delitos que se le imputen, puede tener la tentación de defender hasta el propio fraude contra la hacienda pública para poder seguir siendo (o sintiéndose) beneficiado por la situación.

      Lo que sucede es que hay gente que no entiende que si se da el fraude contra la hacienda pública no es contra la hacienda de los habitantes de la Muela, sino contra la de todos los aragoneses y aragonesas. Esa es una razón importante para que la sociedad, en su globalidad, se vea afectada por algo que parece que solo afecta a una localidad. Y no es así. Lo que sucede en La Muela nos afecta a todo Aragón, porque lo que se quedan allí de más unos cuantos (y cuantas) deja de llegar a otros lugares.

      Todo ello, por no hablar de la dignidad y la ética que hay ciudadanos de a pie y responsables políticos que no conocen ni de lejos. ¿Para qué la quieren, con lo bien que les va? Eso sí que es una desvergüenza. Sin embargo, nadie que tenga sobre sí la menor sombra de corruptela política debería permanecer ni medio segundo en ese cargo. Y si no lo asume, habrá que recordarlo las veces que sea preciso, y desde CHA seguiremos haciéndolo, que nadie tenga la menor duda de ello.

      Quienes habéis estado sacando a la luz las irregularidades políticas en La Muela durante todos estos años sabéis de lo que hablo, porque os habéis estado enfrentando al muro de quienes ni han recogido vuestras advertencias, ni han querido dar crédito a las denuncias. Vaya camino tan largo… ¡esto sí que era la crónica de una bomba anunciada!

      Muchas gracias por no arrojar la toalla pese a tantos insultos de quienes defendían y siguen defendiendo que La Muela sea una pequeña república bananera que, de vez en cuando, extiende sus tentáculos a la República Dominicana.

      No todo vale en la vida, y tampoco en la vida política, y esta es una máxima que respetamos en CHA que constituye uno de nuestros pilares fundamentales. Pensar de otro modo, es un insulto a la ciudadanía.

      Un abrazo.

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