Skip to content

El parto natural: la hora de las mujeres

19/09/2007

En esta nueva legislatura, además de continuar siendo la portavoz de CHA en las Comisiones de Educación, Cultura y Deporte y Universidad, Ciencia y Tecnología, voy a serlo también en la de Sanidad y Consumo.

He de decir que voy a tener el privilegio de estrenarme impulsando medidas de gobierno como responsable de esta área con una iniciativa parlamentaria que me es particularmente querida, porque incide muy directamente en los derechos de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo. Me refiero a nuestra proposición no de ley sobre el parto natural, para que la red sanitaria y hospitalaria pública aragonesa ofrezca a las mujeres que así lo deseen la posibilidad de elegir un parto no medicalizado.

Pasan los años y hay cosas que avanzan a paso demasiado lento. Mi hija nació hace 18 años en un hospital oscense, y meses antes de que lo hiciera, ya me había leído un montón de publicaciones sobre el parto, porque necesitaba toda la información posible para vivir ese momento con seguridad. Los últimos meses fueron difíciles en ocasiones, porque entonces había que pelearse realmente (y encomendarse a la casualidad) para lograr que el padre pudiera acompañarme en ese momento tan especial y que pudiera presenciar el nacimiento de nuestra hija. No sé cómo, pero llegué a imaginar que iba a poder opinar en vez de discutir con el obstetra que seguía mi embarazo.

Pronto entendí que tenía perdida la batalla, porque le necesitaba a él y al sistema sanitario. ¿Opinar sobre el enema, la episiotomía, la presencia de mi bebé tras el parto (me la trajeron 12 horas después, sin explicaciones)…? Qué ilusa, y encima primeriza, y encima rara… qué más se podía esperar. Sobre la postura del parto ya ni se me ocurrió decir nada, porque entendí que lo tenía todo perdido.

Unos años después nació mi hijo, y ahí ya me pilló todo de otra manera, porque fui mentalizada para exigir que se me dejara participar en mi propio parto (¡tiene gracia el tema!)… Lo mejor lo viví en mi casa, acompañada por mi pareja, relajada, y en la bañera, así que llegué justo a parir. Pues ni aún de ese modo conseguí realmente vivir mi parto como quería porque encima tenía que empujar a su ritmo. Eso sí, me gané una recriminación cuando, emocionada, intenté tocarle la cabeza al bebé después de que me lo colocaran sobre el abdomen al grito de “¡campo estéril!”. ¿Campo estéril en un parto normal, sin complicaciones, en un expulsivo que se encuentra el equipo sanitario con la cabeza del niño casi fuera? ¡Por favor!

Y así muchas otras cosas. ¿Me insultaron? No. ¿Actuaron de mala fe? Ni se me ocurre pensarlo. ¿Buscaban que todo saliera bien? Un sí rotundo. Pero yo no viví ninguno de mis partos con plenitud y me habría gustado poder hacerlo, y no soy la única. Cada vez hay más mujeres que quieren vivir su maternidad de manera más natural, aunque actualmente –al menos en Aragón-, todas las opciones para hacerlo están fuera de la sanidad pública. Parte de esas mujeres reclaman poder dar a luz sin intervención médica o con la mínima posible, siempre y cuando no suponga ningún riesgo para su salud ni para la de sus bebés. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) lleva haciendo, desde 1985, toda una serie de recomendaciones en este sentido para que se dé a las mujeres un papel central durante el embarazo, el parto y el posparto, de manera que conozcan todas las opciones y puedan decidir.

Lo malo de las prácticas de los partos medicalizados a los que se refiere la OMS (los normales que se dan actualmente en la sanidad pública) es que en la mayoría de los casos son rutinarias, cuando no deberían serlo, puesto que muchas de ellas no están justificadas. Lo dice la OMS, lo dicen muchos especialistas, comadronas y mujeres que ya han parido.

Los informes de la OMS insisten, por ejemplo, en que, en partos de bajo riesgo, no existen pruebas de que la monitorización fetal tenga efecto positivo sobre el resto del embarazo, ni de que esté indicado el afeitado del pubis ni los enemas. Tampoco se justifica cortar por rutina el periné (episiotomía), que tanto entorpece el posparto y la recuperación de la vida sexual habitual, ni el que, desde el punto de vista científico, se practique la ruptura artificial de membranas por rutina, o la administración de oxitocina sintética para acelerar el parto, u obligarnos a parir tumbadas boca arriba, con las piernas abiertas, en la denominada posición de litotomía, cuando lo que te pide el cuerpo, y nunca mejor dicho, es colocarte de otro modo, moverte, caminar.

Por el contrario, la OMS y el sentido común que ampara a asociaciones como El Parto es Nuestro (http://www.elpartoesnuestro.es) deberían reducirse las prácticas rutinarias innecesarias así como el número de inducciones de partos por conveniencia y las cesáreas (ni siquiera existen pruebas de que tras una cesárea no puedas en ningún modo un bebé por vía vaginal). Es fundamental que se facilite un entorno favorable e íntimo, donde se dé una atención más personalizada y humanizada y que cuente con recursos suficientes para que las mujeres se sientan cómodas durante el proceso de dilatación (bañeras, espacio para caminar) y el parto fisiológico, que el bebé sano permanezca con la madre cuando así lo permita el estado de ambos y, en última instancia, que las mujeres se sientan seguras, apoyadas y reconfortadas.

En este sentido debe quedar muy claro que nuestra iniciativa plantea que se pueda contar con estas unidades para permitir el parto natural dentro de los hospitales públicos, lo que significa que en caso de cualquier complicación se cuenta con todo lo necesario para solucionarla. Pero nos parece importante apoyar a todas aquellas personas y colectivos que trabajan de uno u otro modo para lograr que las mujeres no vivan sus partos de forma traumática, y defenderemos nuestra iniciativa desde el convencimiento más absoluto de la necesidad de respetar el derecho de las mujeres a ser centro de un acontecimiento fundamental en sus vidas como es el nacimiento de sus hijos e hijas.

En otras Comunidades Autónomas, ya se está implantando en la sanidad pública la atención al parto no medicalizada, como en Cantabria, Cataluña o recientemente Galicia, y recientes declaraciones del nuevo ministro de Sanidad aluden a su intención de potenciar políticas que preserven el protagonismo de las mujeres al dar a luz. En Aragón también es hora de que se abra este debate y se den los pasos para ponerla en marcha, porque además, existen profesionales sanitarios que están por la labor, y hay que aprovecharlo.

Tenemos excelentes comadronas y obstetras de ambos sexos que están por la labor, pero las mujeres no pueden estar esperando a ver si tienen la suerte de que coincidan estas personas en sus partos o no. Contamos con gente que trabaja en la sensibilización social sobre este tema (recuerdo el éxito del curso de verano al respecto que tuvo lugar el pasado 2006 en Jaca, trabajos como los de José Ignacio Matute Albo, comadrón en Alcañiz, María Jesús Blázquez, las mujeres de la Vía Lactea www.vialactea.org y del centro zaragozano Aldama, www.centroaldama.com, etc.), gente convencida de que las mujeres tienen que llegar a parir sin estas inquietudes y, en la medida de nuestras posibilidades, deseamos poder contribuir a conseguirlo con la iniciativa parlamentaria que hemos propuesto y que se debatirá en el pleno de las Cortes, espero que el próximo mes de octubre.

14 comentarios leave one →
  1. oria permalink
    19/09/2007 12:42 pm

    Animo, que el parto sea realmente algo bonito y que vuelva a lo que siempre fué-algo natural y que llevaban a cabo las mujeres- que no digan que la episiotomia es lo mejor cuando en el resto de paises apenas se hace.Que no digan que parir rodeada de tubos, tumbada,sin comer ni beber, sin que te informen de nada y sin opciones de elegir-porque la mujer no entiende según los médicos-.SUERTE

  2. 23/09/2007 1:16 pm

    Estoy embarazada de 6 meses y medio, tengo claro que mi parto es mío y de mi bebé, que la naturaleza está de nuestra parte y que los profesionales tienen que acompañar desde la máxima discrección porsible este milagro que es la vida que se abre paso del cuerpo maravilloso de una mujer. Lucharé para que se reconozcan mis derechos y los de mi hijo, si esque me veo abocada a acudir al hospital yel parto no puede acabar nuestro hogar, y antes ,durante y después por los derechos de las todas las mujeres .

  3. Isabel permalink
    25/09/2007 3:20 pm

    Es una medida urgente, mas de lo que parece, cuanto mas natural sea el principio de la vida así conseguiremos que sea natural todo lo demás. Gracias y adelante CHA con esta Proposición.

  4. julio fernandez permalink
    27/09/2007 11:30 pm

    Ahí, ahí, el parto como siempre, con dolor, sangre y sobre todo alguna que otra muerte, que todo sea por la via lactea

  5. luis miguel permalink
    27/09/2007 11:35 pm

    y por cierto…. reclamemos tambien naturalidad en los dentistas, no a la anestesia y quitemos las muelas con dolor natural!

  6. 28/09/2007 12:16 pm

    Oria: qué razón tienes, aunque es posible que quienes mejor te comprendamos seamos quienes ya hemos parido. Muchas gracias por tus ánimos y por tu mensaje.

  7. 28/09/2007 12:24 pm

    Lúa: ojalá puedas vivir tu parto como deseas y que no te roben ese momento tan especial. Si al final decides acudir al hospital, espero que caigas en manos de alguna de esas personas que son receptivas a ese derecho tan importante de las mujeres (¡y existen, de verdad!). Lo mejor sería que cuando fueras a parir ya funcionara una unidad de parto natural, para que de verdad pudieras ejercer tu libertad para tener a tu hijo según tu deseo. En cualquier caso, enhorabuena por tu maternidad y mis mejores deseos para que salga todo fenomenal.

  8. 28/09/2007 12:27 pm

    Isabel, es verdad que Aragón no debería quedarse atrás con esta medida que defiende, básicamente, el derecho de las mujeres a ser protagonistas de lo que les pasa y, en concreto, a ser libres para tomar decisiones con relación a su maternidad y a sus cuerpos. Gracias por tus ánimos.

  9. 28/09/2007 12:40 pm

    Julio Fernández: Me sorprende el sarcasmo de tu mensaje, y más viniendo de la universidad. Mira, veo difícil que hoy por hoy se pueda parir sin sangre de por medio… y en cuanto al dolor, allá donde vaya a parir una mujer en el SALUD, tiene que poder contar con analgesia epidural, y así lo hemos reclamado (y seguimos reclamando) en las Cortes de Aragón, aunque es posible que lo desconocieras. Ahora bien, ¿en nombre de qué o de quién hay que impedir a las mujeres que ejerzan su libertad para decidir cómo parir? ¿No te parece bien procurar un entorno más agradable en la dilatación y el parto, evitar la episio si es posible, permitir que las mujeres no se sientan ajenas a lo que están haciendo ellas mismas, es decir parir…? Tal vez a ti no, porque no vas a parir, pero muchas mujeres quieren un cambio, entre ellas yo misma, y por eso estoy encantada de defender esta iniciativa.

  10. 28/09/2007 12:43 pm

    luis miguel: no sé si contestándote a ti ahora estoy contestando también a julio fernandez, por los puntos suspensivos iniciales de tu mensaje. Si realmente crees que la comparación que has utilizado es acertada, tenemos muy poco que discutir.

  11. ana permalink
    28/09/2007 5:26 pm

    julio: los partos con exceso de intervención no están exentos de dolor, ni de sangre, ni pueden garantizar que nadie muera

  12. Ana permalink
    28/09/2007 5:32 pm

    Luis Miguel: un parto es un proceso fisiológico natural para el que todas las mujeres sanas estamos físicamente preparadas. Qué te saquen una muela, no lo es.

  13. Luis Miguel permalink
    14/11/2007 3:09 pm

    Nieves: me sorprende que te ofendan (hasta el punto de no saber si contestar o ignorar) unos puntos suspensivos, siendo como son tan usados en nuestra literatura y no necesariamente para insultar. En cualquier caso no establezco una comparación, sino que hago una ironía (que sigo creyendo oportuna aún teniendo como tiene su punto demagógico), pero ya veo que la alta susceptibilidad de la diputada hace que tengamos poco que discutir.
    Bueno, pues nada ha sido un placer (esto es retórico) y que le vaya bien salvando al mundo de los males de la medicina.

  14. Luis Miguel permalink
    14/11/2007 3:17 pm

    Ana: no tengo la suerte de saber lo que un parto y todo lo que conlleva (y esto lo digo sin ironía), si bien he asistido a tres (tan medicalizados como emocionantes). Sin embargo sí que tengo la mala suerte de haber sufrido dolor de muelas (y de forma totalmente natural) y gracias a la medicina (y de forma totalmente artificia) me lo resolvieron sin dolor.
    En cualquier caso respeto totalmente vuestra opinión (aunque la diputada Ibeas no quiera seguir discutiendo conmigo), tan sólo me parece un tanto demagógica y exagerada.
    Un saludo

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.100 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: